Las alfombras de lana aportan calidez, elasticidad y un tacto agradable. La lana virgen es una fibra natural obtenida de animales vivos y se utiliza en alfombras tejidas, anudadas y tuftadas.
¿Qué es la lana virgen?
La denominación indica que se utiliza lana nueva y no fibra recuperada de productos textiles anteriores. Tras el esquilado, la lana se clasifica, lava, carda, hila y, cuando corresponde, se tiñe antes de transformarse en una alfombra.
Lana de Nueva Zelanda
La lana de Nueva Zelanda es valorada por su color naturalmente claro, su longitud de fibra y su capacidad para teñirse de manera uniforme. No obstante, la calidad de una alfombra no depende únicamente del país de origen, sino también del tipo de lana, la selección de las fibras, la densidad y el método de fabricación.
Propiedades de las alfombras de lana
- Tacto cálido y agradable
- Buena elasticidad y recuperación
- Propiedades antiestáticas
- Capacidad para absorber y liberar temporalmente humedad ambiental
- Buena durabilidad con cuidados adecuados
- Comportamiento naturalmente menos inflamable que muchas fibras sintéticas
Las afirmaciones médicas o sobre alergias no pueden generalizarse. La idoneidad depende de la persona, del producto completo y de la limpieza regular.
Pelusa al principio
Muchas alfombras de lana desprenden fibras sueltas durante las primeras semanas. Esta formación de pelusa suele ser normal y disminuye progresivamente con el aspirado. No tire de los hilos que sobresalen; córtelos cuidadosamente al ras.
Uso y colocación
La lana funciona especialmente bien en salones, dormitorios y comedores. En zonas de uso muy intenso, el tejido, la altura del pelo y la densidad son decisivos. Una base antideslizante apropiada puede aumentar la estabilidad y proteger el suelo.
¿Es apta para suelo radiante?
Muchos modelos pueden utilizarse sobre suelo radiante, pero el grosor, el reverso y la construcción influyen en la transmisión del calor. Consulte siempre la ficha específica del producto.
Cómo limpiar una alfombra de lana
Aspire regularmente con un ajuste suave y un accesorio adecuado. Absorba inmediatamente los líquidos con un paño blanco y limpio, sin frotar. Utilice únicamente productos indicados para lana y pruebe cualquier tratamiento en una zona poco visible.
No lave una alfombra de lana en la lavadora ni en el jardín salvo que el fabricante lo autorice expresamente. Una cantidad excesiva de agua puede provocar encogimiento, deformación, pérdida de color u olores. Para una limpieza profunda, acuda a una empresa especializada.
Olor de una alfombra nueva
La lana puede presentar inicialmente un ligero olor natural. Ventile la estancia regularmente. Si el olor es intenso, químico o no disminuye, póngase en contacto con el vendedor.
Almacenamiento
Limpie y seque completamente la alfombra antes de guardarla. Enróllela con el pelo hacia dentro alrededor de un tubo limpio, protéjala con un material transpirable y almacénela horizontalmente en un lugar seco y fresco.
Sostenibilidad y bienestar animal
La lana es una materia prima renovable y puede ofrecer una larga vida útil. Para valorar su sostenibilidad conviene considerar también el bienestar animal, el lavado y teñido, la fabricación, el transporte y la durabilidad del producto.